Estudios y ensayos de una manifestación

La figura del artista supone un asunto central en la práctica de Luis Hernández Mellizo. Lejos del mito moderno del artista-genio, Hernández Mellizo entiende la práctica artística como una labor, una actividad profesional, integrada en un sistema de intercambio monetario. Al reconocerse como un actor más, participante de las dinámicas económicas, Hernández Mellizo se define como un artista-trabajador, y es desde esta enunciación que articula su muestra Estudios y ensayos de una manifestación.


La muestra aborda la figura de la manifestación, en particular, aquella asociada a la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, y se despliega en dos momentos definidos por su materialidad y aproximación. Un primer momento recopila un grupo de videos que registran las marchas del Primero de Mayo en diferentes ciudades iberoamericanas, como Bogotá, Madrid, Buenos Aires, Montevideo, Soacha, La Plata, Córdoba y Asunción. Estos registros funcionan como un estudio preliminar sobre la noción de manifestación, al reparar en las particularidades de cada evento. Al ver los videos en conjunto es evidente cómo dicha conmemoración varía en cada ciudad: en Bogotá, las tensiones entre marchantes y fuerzas militares es central; en Buenos Aires y Montevideo, predomina una organización colectiva con intervenciones musicales e incluso la participación de niños; mientras que en Soacha no hay ninguna alusión directa al evento, al contrario, las personas se encuentran ejerciendo labores cotidianas, muchas de ellas informales. Las diferentes pantallas en la sala componen un collage visual, una cacofonía de situaciones anudadas por su motivo, pero distintas en su ejecución.


El segundo momento de la muestra reúne una serie de objetos intervenidos que parten de los gestos visuales, corporales y materiales capturados en los videos. Estas piezas funcionan como comentarios o ensayos sobre los registros iniciales de las marchas, aludiendo a elementos como banderas, consignas, paletas de color, comida y símbolos característicos de estos eventos públicos. Sin embargo, las obras trascienden al enfoque del Primero de Mayo para explorar temas como la migración, las tensiones geográficas, la consolidación de ideologías políticas, y la pesadez de la cotidianidad del trabajador.


Como sucede con la mayoría de los proyectos de Hernández Mellizo, esta muestra condensa una investigación de largo aliento. Durante más de diez años, el artista viajó y registró las manifestaciones del Primero de Mayo en distintas ciudades, mientras indagaba sobre la visualidad del trabajo, la reivindicación de los derechos laborales y las paradojas del sistema económico en el que tanto los trabajadores como el propio artista se inscriben.


Laura Archila




Texto crítico de Guillermo Vanegas sobre la muestra:

https://www.academia.edu/129181166/D%C3%ADa_del_Trabajo_Luis_Hernández_Mellizo_en_980



La construcción de un mundo mejor


Recorrido virtual: https://bit.ly/LHM-2022



Muestra en curso hasta el 26 de septiembre.

Abierto de lunes a viernes de 10 a 18hs y sábados de 14 a 17hs

https://nueveochenta.com


Por la colaboración para el desarrollo de este proyecto el artista agradece a:

Trabajadores de nueveochenta
Museo de Trajes Regionales, Universidad de America, Bogotá
Museo Provincial de Arte Contemporáneo MAR, Buenos Aires
Maximo Jacobi, Luz Rodriguez Peña, Estefania Mateo
URRA - Melina Berkenwald
Martha Rivero
Melisa Schmitz
Josefina Zuain
Sair Garcia

a mi familia.

Asistencia Laura Riaño

Asistencia Museo MAR Javier Elissamburo y Fernando Savio.
Imágenes e ilustraciones de: Ananias Hernández, Gustavo Zalamea, Sü Yung-chu, Sü Yung, Ku Lien-tang, Wang Yi-sheng, Kuang Ming-yin, Tsuo Yi, Liu Wei-siung y Chung Sieng-chang


La construcción de un mundo mejor 

La presente exposición surge del proyecto “Maquetas de monumentos para la construcción de un mundo mejor” presentado en junio de 2021 en el Museo Móvil Miniatura de Arte Contemporáneo de Washington, E.E.U.U. Para este, Hernández Mellizo produjo tres esculturas realizadas con martillos pintados como prototipos de maquetas para monumentos ficticios. La materialidad, el tamaño y el modo de exposición de estos pequeños monumentos pretende controvertir su concepción.

La construcción de un mundo mejor (2022) continúa analizando las posibilidades de interpretación de un conjunto de objetos simbólicos como: escudos, mapas, esculturas y por supuesto, monumentos; a los que, en primera instancia, se les otorga un único significado. Sin embargo, al ser trasladados a las salas de exposición se replantea su sentido; generando una crítica a la manera en que se ha entendido el concepto de nación, de identidad, de Latinoamérica, entre otros.

El título de la muestra, entonces, remite a paradojas que evocan los elementos seleccionados para construir cada una de las piezas. Por ejemplo, el mapa geopolítico “deformado” propone una narrativa sobre la construcción de Latinoamérica desde una perspectiva decolonial. Asimismo, las placas en frotagge evocan la invisibilización de los derechos del hombre y los monumentos cuestionan la conmemoración de eventos o sujetos, así como, el fundamento de la identidad en una comunidad. Lo anterior, sin dejar de lado interrogantes sobre el quehacer del artista y su rol en la sociedad contemporánea.

Hernández Mellizo invita al espectador a considerar estos conceptos y su vigencia desde una exhaustiva investigación de la historia y el lenguaje, repensando su impacto en la sociedad y en la cultura Latinoamericana. Planteando preguntas como: ¿Construimos un mundo mejor a través de símbolos patrios? ¿El significado de los objetos es estático? ¿Podemos establecer un diálogo con los monumentos que hacen parte de nuestro contexto? ¿Estos deberían ubicarse en el espacio público? ¿Cuál es el resultado de las narrativas históricas tradicionales en la sociedad y cultura?

Luciana Rizo


Conversaciones en sala. Isabel Cristina Diaz para Esfera Publica:

https://esferapublica.org/nfblog/la-construccion-de-un-mundo-mejor-luis-hernandez-mellizo/

Entrevista de Guillermo Vanegas para Reemplaz0:

https://youtu.be/vmLeA9MUCMU

Antonio Nariño: el día que desapareció su legado de las paredes de Bogotá. Fernando Gómez para el periódico El Tiempo:

https://www.eltiempo.com/cultura/arte-y-teatro/los-derechos-del-hombre-antonio-narino-y-luis-hernandez-mellizo-701282

Nota de prensa en Arte al Día:

https://es.artealdia.com/Galerias/LUIS-HERNANDEZ-MELLIZO-PROPONE-UNA-NUEVA-MIRADA-DE-LOS-SIMBOLOS-PATRIOS?fbclid=IwAR1JNwckdru2cWth1VCJmnnaFrLA1k1X3y2G48Mbm71FlilBCQtIyEx6QGw

Nota de prensa en El Espectador:

https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/la-construccion-de-un-mundo-mejor-ultimos-dias-de-exhibicion-en-nueveochenta-agenda-cultural-en-bogota/


La muestra La construcción de un mundo mejor (o menos peor) Maquetas y bocetos para monumentos y murales en la galería nueveochenta Diagonal 68 12-42 Bogotá esta en curso hasta el 26 de septiembre de 2022.

Abierto de lunes a viernes de 10 a 6pm y los sábados de 2 a 5pm


Visita guiada el lunes 26 de septiembre a las 2:30pm




Maquetas de monumentos para la construcción de un mundo mejor / Mock-ups of monuments for the construction of a better world


 










https://www.mmmoca.com

https://www.adrianarios.com/2021-mockups-of-monuments-for-the-construction-of-a-better-world-luis-hernandez-mellizo-mmmoca-washington-estados-unidos/

“Mockups of monuments for the construction of a better world”, is an exhibition especially designed for the Miniature Mobile museum of contemporary art by artist Luis Hernández Mellizo, curated by me, Adriana Rios Monsalve, and thanks to the invitation of George Mason University and particularly to Edgar Endress dean of the MFA Program. 
Luis Hernández Mellizo is a Colombian artist who lives and works between Buenos Aires, Argentina, Asunción, Paraguay and Bogotá, Colombia. His artistic production uses elements of daily life, combining them with political, social and territorial issues. He refers to himself as a Painter, even though his body of work includes all kinds of art media (sculpture, installation, video, etc), because it is what is most related to the trade of being an artist. Luis defines Painter as “a hardworking person who uses and organizes shapes and colors on a surface. He or she is a worker who sells his/her time in the form of commissioned work, for example, someone who paints cars or houses. Another type of worker, but emancipated, is the one who paints his or her interests and develops a research based visual thinking, an activity that in some sort of social agreement is given the name of Art” For this project the artist takes elements of a worldwide discussion on monuments that portray people who under a current perspective are understood as enslavers or murderers, in contrast to what before could be understood as adventurous people in search of lands and treasures for their kingdom. He also contrasts the understanding of a monument in terms of “High Art” based on the common use of materials such as Marble and Bronze and the use of daily life tools such as hammers used in construction, a must-have household item and a basic tool for artists in general. The Miniature Mobile Museum of Contemporary Art presents itself as a possibility within the artist's interests, because it allows him to reveal the contradictions between scale, discourses and the understanding of public spaces. The three sculptures shown here are at the same time a mockup of a monument that will never be built, while using real size tools that give them the quality of a collectable object. Shining a light on public monuments shows that there is more than either taking them down by force or keeping monuments with the meaning and implications of the time they were commissioned and located around the colonial world. Instead, it places a possibility of resignification through art, and implicitly invites museums and art and history institutions to take an active role in providing tools for people to understand such monuments in their proper historical context. It is imperative to bring new information to the table for new generations to create a better world for themselves and for older generations to forgive but not to forget. When we started working on this exhibition in late 2020 we couldn't foresee the social uprising that was about to happen in Colombia, a country that built an inclusive constitution in 1991 but that even now finds it hard to apply. At Covid 19 times it is a greater challenge for all countries to maintain the democratic promise of social justice, wellbeing and cultural rights, while decisions are made in autocratic manners in order to contain the spread of the virus. The MMMoCA arises as a possibility to bring art to people in public spaces while institutions figure out a way to deliver what they promised in the light of present times. Thank you











Mock-ups of monuments for the construction of a better world.

Monuments can be interpreted as a form of compassion to our offsprings, they were once placed with the idea of being permanent in the public space and with some purpose of remembrance and social relief, for virtues, mistakes or griefs. The resignifications, “gentle” spontaneous interventions be this artistic or or vandalistic obey to a shift in the paradigms of the States that decided , who, what and where to place them. Before the unsecular, patriarcal, and with a concept of history that was lineal and exclusive, now the societies are the ones to reevaluate the motives of these monuments leaving them intact, correcting them, moving them or bringing them down to be destroyed with a compasive intent for the current society and future generations, this change in parameters becomes an imperative experience of social change because it aims for a vindication of the past, to appease the current suffering and as a seed for the future.
A great example of this is that of the Misak community in Guaviare, Colombia, which in a clever act of resilience published in June of 2020 the legal trial done to Sebastian de Belalcazar, their coloniser 485 years ago. With arguments and proofs the condemn was to rewrite him in History as a genocide. From the Tulcan mount, sacred territory for the community, was torn down his statue in September, three months later. These acts matched chronologically with the protests that happened because of the death of George Floyd in hands of the police in EEUU which then resulted in the international resurgence of the Black Lives Matter movement and consequently derived in the overthrowing of monuments to colonisers and enslavers as these were placed with the intent of washing their images and their history, rescuing moral values and human rights. The act of overthrowing a monument contrasts with its siting for when it is brought down it is done by and for the opressed people, poor and enslaved, it reconfigures the idea that whoever the monument was placed for was a superior human, almost a saint when in reality they were tyrants.
The civil infrastructure works, including the construction and siting of monuments and sculptures, in third world countries (sometimes called in way of development) tends to stay in renders and mock-ups, it seems like an effective way to sell the idea convincing politicians and citizens to later adjourn the dates, change the blueprints and materials, increase the costs and ask for the project to be refinanced to, in a bureaucratic and corrupt chain, steal the public resources and end up with a mediocre work with short lifespan, if it is even done. The pieces that I suggest to title mock-ups of monuments for the construction of a better world are then visualized and projected as that first instance of the monument: a pretty and well done mock-up, dreamy, an ideal of what it should be, thus, the decision of leaving it as it is, an utopian project of public sculpture never done that rather than narrating the individual heroism of someone resorts to the manual tool as a symbolic element of the potential of the work, a work that “anybody” could do. The tool as a “lifestyle”, a tool that could construct or destroy, in the same way as human compassion.

LHM
November-December 2020

Note: Popayans mayor is an example of omission he was incapable of negotiating the retiring or relocation of the commemorative sculpture of the coloniser to, for example, a museums yard for its resignification and investment on the archaeological site, work never advanced, until the community brought the statue down themselves. Days later the Minister of Culture identifying herself ideologically with the mayor announced its re-siting thus continuing the sad tradition of siding with the victimizer rather than the indigenous people victim.

Economía de los colores











La economía de los colores

Sueño de un atardecer, Noche en la pradera, Paseo en el parque, Pétalos de primavera, Amanecer en el cielo, Paisaje lunar y Mar denso son algunas de las expresiones que usan las empresas que hacen nuevos porcentajes en las mezclas de pigmentos básicos de color para promover una carta de nuevas tendencias de colores, aunque no son nuevos porque nada hay por descubrir en el espectro visible (frecuencias). Mientras tanto, algún grupo de fotografía, diseño y publicidad crea una variación de la estrategia de siempre: recrear escenas domésticas para mostrar el color aplicado en contexto. Imágenes que dictan composiciones entre paredes, pisos, muebles y accesorios sobrios; escenas amables, limpias entre algunas otras características sobre cómo deberíamos crear y ajustar nuestra arquitectura emocional de casa.
Las obras de este proyecto parten de la extracción y reproducción pictórica de las imágenes de los escenarios que plantean dichas campañas pero las despoja de su principal motivo: El color. Los tonos y matices propuestos son traducidos al blanco y al negro y a los tonos intermedios de grises, el color queda desplazado de la pintura a la pared, que es en donde realmente las empresas la proponen poner (en la teoría del color por sustracción, parámetro bajo el cual tradicionalmente se pinta, el blanco y el negro no son colores sino la luz y la oscuridad respectivamente), y el escenario se convierte en la pintura-obra. Son pinturas que parten del lenguaje fotográfico y pretenden discutir lo pictórico en su amplio espectro y, por ende, la pintura de la gran tradición europea y a la pintura que conocemos del día a día que nos venden las empresas con la que pintamos casas, carros y otros objetos. Estas pinturas al margen de las que pretenden situarse en la “era digital” son la parte no protagonista, pero sí la estable y permanente de lo que nos atañe en la vida cotidiana en nuestros domicilios, son los fondos de algo. Las obras y las pinturas de las paredes se juntan para afirmar la posibilidad de su exposición en una galería comercial y de su eventual comercialización y disposición en un espacio privado, intentan aprovechar la situación para introducir elementos simbólicos de discusión para pensar la imagen, el arte mismo y lo que aceptamos socialmente como tal. El color se queda en lo útil, la pintura que sirve, la de las paredes, para un gobierno que realiza allanamientos ilegales en medios culturales, censura carrozas en festivales populares y prohíbe aplicaciones móviles entre otras cosas, esta sería de guerrilla; se acomoda a las circunstancias de una galería privada que me representa y viaja a ferias. 
En la misma idea al ‘encajar’ este proyecto pictórico en línea con la producción industrial de empresas locales simbólicamente hurta algo que dicha producción no contempla, la capacidad de reinterpretación de un color en el espectro visible en el cambiante devenir de la privacidad de un domicilio particular y quien lo habite, algo que llamo una Plusvalía residual, que es eso que ningún grupo político, empresa o gobierno puede tomar de los autores (además de los derechos morales de las obras) porque es ese valor que resulta de la transformación, intercambio y aceptación de quienes producimos algún tipo de objetos (entiéndase en su amplio espectro teórico) artísticos como un asalto al medio de producción. Pueden ser varias las estrategias: customización, bricolaje, traslado, edición o cualquier otra desarrollada en el proceso creativo. Así, después de 200 años parece que finalmente estaríamos en la conformación de un “arte nacional”, porque al contrario de lo que promueve nuestro Ministerio de Cultura el arte no es una innovación para la viabilidad económica sino el nicho, la deconstrucción, la hormiga que va deshaciendo un lugar para poco a poco construir un mundo nuevo. Es Economía Naranja porque así como Rappi (tomado como ejemplo colombiano de emprendimiento en las nuevas tecnologías) robó la idea de UberEats para este proyecto robo las imágenes de diseñadores y fotógrafos pagados por las industrias de la pintura para usarlas en mis pinturas. Solo encontrando esa plusvalía residual, (un Rappi del arte , sin embargo no explotando a grupos marginales de la sociedad que deben trabajar ahí para no morir de hambre, el artista ha aguantado pero no se ha muerto de hambre tampoco, no aún) Si hay algo que logra el trabajo del artista es su aceptación social, otro asunto es lograr buenas obras y reconocimiento y difusión por ello, así como su sustentabilidad. Así pretendo establecer una analogía entre el sistema propuesto por gobiernos como el local de monetizar la cultura y el sistema de entender lo visual en el arte, en este caso al apropiarme de los nombres del producto para las obras, al usar sus códigos de nominación del color y al editar el producto sacando una parte para proyectarla, le adiciono un valor que está por fuera de lo que se espera de una lógica del mercado.
Este proyecto es un intento de dar una respuesta y una salida digna al artista como trabajador en los movimientos actuales de la escena local parcialmente dominada por el acaparamiento de los recursos públicos, el intento de las determinaciones estéticas de los privados y dicho emprendedodurismo promovido por el gobierno actual de donde deriva el título de este proyecto; es sensacionalismo y populismo aplicado a lo Cultural, así como en gobiernos anteriores se ha usado la cultura en forma de “falso positivo” o sea un falso positivo cultural (como el robo del Goya para distraer la noticia del hallazgo de cientos de millones de pesos en malos manejos de la FUGA, entre otros) Es una manera de morder, legalmente, recursos económicos en el contexto de un sistema hostil y desigual en el que la mayoría de trabajadores, entre esos, algunos de los pocos artistas pobres que existimos, sobrevivimos con escasos recursos en una manera del rebusque mismo. Es economía por la escasez o lo barato de sacarle los colores a la pintura, y trabajarlas en gamas entre el blanco y el negro, son bodegones que pueden llegar a señalar parte del género de la pintura aunque sus consideraciones sean diferentes a las de la Historia del arte, es un ejercicio en beneficio de un artista sin patrimonio y casi siempre endeudado. Es economía de los colores porque se ‘raspa la olla’, Porque parece no ser más que una tergiversación neoliberal cultural de la cuarta revolución industrial de la humanidad, el pensamiento.
LHM


















Economía de los colores

En la producción de Hernández Mellizo prevalece una constante lucidez alrededor del hecho que el contexto en que se inserta una imagen determina la gama de significados que ésta puede llegar a adquirir. Las fotografías incluidas en un catálogo de una tienda no plantean ninguna pregunta, sino que se construyen como un anhelo que, como observadores, recibimos pasivamente: los espacios luminosos nos invitan a ocuparlos, los objetos relucientes a comprarlos. La imagen publicitaria nos promete felicidad a partir de un acto tan sencillo como el de la adquisición, nos convence que seremos exitosos si tenemos un apartamento de paredes color ‘Ponche cítrico’ o ‘Pétalos de primavera’, si nos sentamos en una poltrona a la que le hagan juego las lámparas y el perro. Son imágenes cuidadosamente construidas, cargadas de un fuerte sentido escenográfico que nos invitan a convertirnos en sus protagonistas.
En Economía de los colores, el artista se apropia de esas fotografías publicitarias y, con paciencia, traduce al óleo las escenas falsamente cotidianas. Cuando estas imágenes atraviesan una transformación material —cuando pasan de lo digital a lo análogo, de la foto de estudio al bodegón en el lienzo— pierden su valor aspiracional: el glamour y el estatus que promete el consumo se revela ilusorio. Al ser privados de color, esos espacios originalmente tan seductores a la mirada se convierten en escenarios que ya no invitan a ser habitados; parecen, en cambio, remitir a la presencia de un ser humano que ya no está, o tal vez nunca estuvo. Una silla vacía, un marco sin lienzo, una mascota sin dueño —cada elemento pierde su rol dentro del ciclo de consumo donde se concibió originalmente. Paradójicamente, es ahí cuando entran a un nuevo ciclo: el del mercado del arte, donde se convierten en nuevos objetos de deseo que prometen estatus a su comprador. En este caso, es el artista quien ofrece al público su propio catálogo de lienzos destinados a ser colgados sobre esas paredes ‘Rosa discreto’ dentro de casas luminosas, limpias —como sacadas de catálogo.
Una última pregunta parece subyacer a la muestra: ¿hasta qué punto los objetos que compramos, los espacios que habitamos, la comida que consumimos, son un reflejo de quienes somos como individuos, o como sociedad? ¿Qué dirían de nosotros, en un futuro, si sólo quedaran revistas de diseño de interiores, catálogos de objetos para el hogar o fotografías de alacenas rebosantes de comida empacada, enlatada y patentada? Se cuestiona el rol que cumple el artista en estas dinámicas de producción de mercancía, de embellecimiento de la realidad y de consolidación de modelos aspiracionales: él, como un trabajador más, ofrece un servicio y un producto que libera para que las fuerzas del mercado hagan con éste lo que les plazca.

Nicole Cartier



Reina de corazones. Óleo sobre tela 140x200 cms y vinilo VD194-A sobre la pared


Ponche cítrico. Óleo sobre tela 70x100 cms y vinilo VD007-D sobre la pared
Tallo de rosa. Óleo sobre tela 140x200 cms y vinilo AM112-A sobre la pared

Rosa discreta. Óleo sobre tela 100x70 cms y vinilo TR072-P sobre la pared






Ébano violeta. Óleo sobre tela 100x70 cms y vinilo VL184-A sobre la pared



Buganvilia. Óleo sobre tela 70x50 cms y vinilo TR033-T sobre la pared

Cono de pino. Óleo sobre tela 140x200 cms y vinilo VL194-A sobre la pared

Noche en la pradera. Óleo sobre tela 50x70 cms y vinilo VD249-A sobre la pared



Pétalos de primavera. Óleo sobre tela 50x70 cms y vinilo PS002-P sobre la pared
Rosa suave. Óleo sobre tela 70x50 cms y vinilo VL180-T sobre la pared








Recorrido virtual de la muestra Economía de los colores:
https://bit.ly/LaEconomiadelosColores



El autor agradece la colaboración para la realización de este proyecto a su familia, a Laura Catalina Peña, a Benedetta Casini, a Carolina Ruiz, a Gabriela Díaz Velasco, a Natalia Castañeda y a los trabajadores de la galería nueveochenta.

The place between words / El lugar entre las palabras


ABYA YALA. 2019. Atlas calado y bronce/openwork atlas book and bronze. 40x25x5 cms

Pacífico/Pacific. 2019. Libro calado/openwork book 40x25x3 cms

-La luz de una lampara orbita sobre una mesa/The light of a lamp orbits on a table

LO QUE DICE EL MAPA/WHAT THE MAP SAYS. 2019. Libros ensamblados/Assembled books. 35,5x26x2,5 cms

OCEANO/OCEAN. 2019. Libro calado y acuarelas/Openwork book and watercolors. 26x18x7 cms

ISLA/ISLAND. 2018. Libros ensamblados y calados/Assembled openwork books. 22x15x5 cms

The Scribner treasury/El tesoro del escribano. 2019. Libro calado/Openwok book. 22x15x5 cms

LATIN AMERICAN AND CARIBBEAN RESOURCES/RECURSOS DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE. 2019. Libro perforado, caja de sonido y dispositivos electrónicos, colección sonora de fragmentos de canciones populares en donde mencionan lugares geográficos de Latinoamérica y el Caribe/Punched book, sound box and electronic device, sound collection of fragments of popular songs where are some mentioned some geographic places of Latin America and the Caribbean. 21x14x17 cms.

                 

La tierra negada/The denied land. 2019. Rotulador sobre mapa/Marker on map. 31,5x 24 cms

El mundo corregido/The world corrected. 2019. Liquido corrector sobre mapa/ Corrective liquid on map. 24,5x31 cms

El mundo sin ustedes (Pacífico)/The world without you (Pacific) 2019. Collage. 24,5x31 cms

El mundo sin ustedes (Atlántico)/The world without you (Atlantic) 2019. Collage. 31x24,5 cms


















El lugar entre las palabras/The place between words. 2019. Diccionario y madera calados/Openwork wood and dictionary. 30x25x9 cms

The place between words/El lugar entre las palabras. 2018. Enciclopedia de 20 tomos calados/Encyclopedia of 20 openwork volumes. 400x60 cms

El lugar entre las palabras/The place between words. 2019. Acrílico sobre tela recortada/Acrilyc on cut out canvas. 168x312 cms

Derecho y revés/Right and reverse. 2019. Acrílico y acuarelas sobre papel/Acrilyc and watercolor on map. 24x59,5 cms

Mundo compartido/Shared world. 2019. Acrilicos y acuarelas sobre mapasAcrilyc and watercolor on map. 24x59,5 cms

S/T (Colombia+Argentina) 2019. Collage. 42,5x28 cms

El lugar entre las palabras 

Hasta el mapa miente. Aprendemos la geografía del mundo en un mapa que no muestra el mundo tal cual es, sino tal como sus dueños mandan que sea. En el planisferio tradicional, el que se usa en las escuelas y en todas partes, el Ecuador no está en el centro, el norte ocupa dos tercios y el sur, uno. América Latina abarca en el mapamundi menos espacio que Europa y mucho menos que la suma de Estados Unidos y Canadá, cuando en realidad América Latina es dos veces más grande que Europa y bastante mayor que Estados Unidos y Canadá. El mapa, que nos achica, simboliza todo lo demás. Geografía robada, economía saqueada, historia falsificada, usurpación cotidiana de la realidad del llamado Tercer Mundo, habitado por gentes de tercera, abarca menos, come menos, recuerda menos, vive menos, dice menos. (Eduardo Galeano).


El lugar entre las palabras es un espacio en blanco, un vacío. 
A la vez es lo que les da forma a las palabras, lo que permite que a cada significante corresponda un significado. De alguna manera es un no-lugar, algo que está pero no se ve, pasa desapercibido - como la pared detrás de una tela - solo existe en relación a algo más, como momento de pasaje entre una palabra y otra. Que sucedería si juntáramos todas las palabras de un texto y luego separáramos las letras aleatoriamente? Un nuevo lenguaje, ininteligible. Posibilidades infinitas. 

Tallando territorios inexistentes en libros de los más variados orígenes, Luis Hernández Mellizo traza entre las hojas un lugar ausente, una geografía nueva, automática e intuitiva. Como palabras de un lenguaje inédito, los tomos de un diccionario enciclopédico configuran el canto erosionado de un rio imaginario. Vehículos de un conocimiento estático, los libros ya no existen para ser leídos sino que se convierten en pura forma, materia plástica vaciada de su contenido y manipulada para la construcción de un nuevo relato.

Tras un proceso inverso, una reconstrucción de la luna tal como la imaginó un ilustrador del siglo XIX se convierte en un cartel pancarta: esta vez son las palabras las que irrumpen en el territorio, transfigurándolo con minuciosas perforaciones. La estratificación de miradas se configura en una topografía subjetiva de uno de los territorios más explorados por el imaginario colectivo, cuya identidad oscila continuamente entre realidad y ficción. Asimismo, países que en la cartografía tradicional ocupan las extremidades opuestas de América del Sur, como Colombia y Argentina, coquetean inesperadamente aislados de los territorios limítrofes en un mapa afectivo, enunciando una geografía interior del artista. 

En otra sala, una luz puntual ilumina de a uno los libros intervenidos dispuestos en una mesa circular, como un antiguo modelo del universo. Textos de distintos idiomas - textos imposibles de leer, semánticamente vaciados – vinculan entre sí territorios lejanos. Sus títulos y tapas son el único criterio de selección, sin importar su contenido. Las geografías se multiplican, los libros componen un absurdo atlas de conocimiento.  De fondo, el sonido de una grabación defectuosa esboza un insólito mapeo de América Latina: a la erudición de los diccionarios enciclopédicos y los mapas geográficos se contrapone la informalidad de la cultura popular, el gesto intuitivo – y sin embargo quirúrgico – de reconstruir aleatoriamente un territorio combinando sus ritmos y sus voces. Al lado, la representación topográfica de una América Latina borrada sugiere recomponer el rompecabezas de forma caprichosa. 

A través de este insólito atlas descompuesto Luis Hernández Mellizo reconstruye un territorio cuya identidad ha sido desmembrada y largamente contaminada por pensamientos coloniales. El conocimiento canónico y convencional vehiculado por los libros y los mapas es la materia prima que el artista manipula para generar un espacio geo-poético. ¿Qué representan las fronteras y las ciudades si el océano las desplaza de su posición originaria reconfigurándolas en un orden aleatorio? ¿Cómo orientarse en un mapa ciego? ¿Qué leer entre las hojas de un libro mutilado? En una suerte de desaprendizaje metódico, el artista desarticula el saber normativo y el conocimiento convencional, proponiendo otra mirada, resultado de un procedimiento azaroso e intuitivo. A partir de una recuperación de lo plástico y lo afectivo genera su “mundo corregido”, hasta revertir la geopolítica del conocimiento. 

Benedetta Casini




Para el desarrollo de este proyecto en Amsterdam y Buenos Aires el artista agradece a:

Barbara Rink
Christine Van der Berg
Bradwolff Projects
CBK Zuidoost
Rosell Meseguer
Kevin Mancera
Herlitzka + Faria galería
Adriana Ruiz 
Galería nueveochenta
Benedetta Casini
y a la familia del artista.


*La muestra comprende las salas E y S, en la sala principal estará la muestra Un mundo revuelto de Margarita Paksa.


Solo show in Amsterdam:








NO PLACE/NO LUGAR. Marcador y corrector sobre cartillas/Marker and corrective liquid on booklets. 2018


Dutch family/Familia holandesa. Postal intervenida y mesa pintada/Postal and painted table. 2018

ATLAS. Libro calado/Openwork book. 2018

Doorsnede. Libros y mesa calados/Cut books and table. 2018

Bjilmar. Libro y mesa calados/Cut book and table. 2018

The place between words/El lugar entre las palabras. Enciclopedia calada y mesa/ Openwork on enciclopedia and table. 480x60. 2018


LEARRIVING. Alfombra recortada/Cropped carpet. 80x120 cms. 2018



BRADWOLFF PROJECTS presents
luis hernández mellizo
the place between words

opening 8 april 16.00 - 18.00 hrs the exhibition runs until 5 may 2018

Luis Hernández Mellizo [Bogotá, Colombia, 1978] is the new artist in residence at the BijlmAIR studio, the residency program of CBK Zuidoost in collaboration with Bradwolff Projects and Stedelijk Museum. Artists in the residency must integrate ‘Amsterdam Zuidoost’ into their art project in some shape or form, thereby building a relationship with the area.
Mellizo has chosen to reflect on the backgrounds and places that the people in the Bijlmer neighbourhood come from. This appropriately follows on from his on-going project about cultural identities and social discourses within various cities, aiming to establish connections between the work of the artist and the working class.
The title of the artist’s solo exhibition at Bradwolff Projects, ‘The Place Between Words’, refers to his exploration of cultural identities within the Bijlmer and his endeavour to distinguish something that cannot in fact be written, spoken or translated. Mellizo’s project seeks to portray a social landscape through his own experience of coexisting in the midst of the multicultural area, where he is caught between being a tourist and a newcomer.
By asking a series of questions about places, languages and words, Mellizo attempts to find a common ground in the middle of a diversity of experiences, memories and coexistences within the Bijlmer. With these questions, he encourages people in the Bijlmer to contemplate on their position in society and their own background. The artist takes this exploration of identities further by searching inside dictionaries and atlases for the words that have been written, either highlighting or physically removing material from the books, and as a result, creating another kind of language. His meticulousness in deconstructing these ‘books’ accentuates this ‘place’ that lies between the words.
The work of Mellizo is moulded around experiences and understandings of different cultures. He examines, researches and compiles information, whilst reflecting on his own situation as an artist in society. The artist’s projects tend to be characterized through the use of simple materials, such as books, newspapers, souvenirs and other mundane objects, in order to explore the meanings around cultures, societies, languages and arts. For this specific exhibition, Mellizo searches for meanings of the value of words, using books in relation to his own experience of living in Amsterdam and the diverse cultural identities that surround him.
Luis Hernández Mellizo studied Visual and Plastic Arts at the National University of Colombia in Bogotá and at the National University of the Arts in Buenos Aires. Since then, he has participated in numerous group and individual exhibitions in various cities across Central and South America, as well as internationally. Dividing his time between Bogotá and Buenos Aires, Mellizo is able to work independently and flexibly, whilst being a coordinator of La Mancha, a relay project between artists to make temporary interventions in LPEP, an art house in Buenos Aires. Galería Nueveochenta, Bogotá, represents him.




BRADWOLFF PROJECTS presenteert
luis hernández mellizo
the place between words

opening 8 april 16.00 - 18.00 uur tentoonstelling loopt t/m 5 mei 2018

Luis Hernández Mellizo (Bogotá, Colombia, 1978) is de nieuwe kunstenaar van het BijlmAIR residentieprogramma van CBK Zuidoost in samenwerking met Bradwolff Projects en het Stedelijk Museum. Alle BijlmAIR kunstenaars integreren op de een of andere manier ‘Amsterdam Zuidoost’ in hun kunstprojecten vanuit een door hen geformuleerde relatie met het gebied.Mellizo heeft ervoor gekozen om te reflecteren op de achtergronden en plaatsen waar de mensen in de Bijlmer vandaan komen. Dit werk sluit aan bij zijn lopende project over culturele identiteiten en sociale discoursen in verschillende steden, gericht op het leggen van verbindingen tussen zijn werk en een arbeidersklasse.
De titel van Mellizo’s solotentoonstelling, ‘The Place Between Words’, bij Bradwolff Projects, verwijst naar zijn verkenningen van culturele identiteiten binnen de Bijlmer en zijn streven om ‘iets’ te differentiëren dat eigenlijk niet geschreven, gesproken of vertaald kan worden. Mellizo’s project probeert een sociaal landschap te portretteren. Hij doet dit door zijn eigen ervaringen te visualiseren van naast elkaar bestaan, in het midden van dit multiculturele gebied, waarbij hij Amsterdam(-Zuidoost) ervaart zowel als toerist en als nieuwkomer. Voor deze tentoonstelling visualiseert Mellizo zijn eigen ervaring van zijn leven in Amsterdam en de diverse culturele identiteiten die hem omringen.
Door een reeks vragen te stellen over plaatsen, talen en woorden streeft Mellizo ernaar een gemeenschappelijke basis te vinden te midden van een diversiteit aan ervaringen, herinneringen en het naast elkaar leven binnen de Bijlmer. Met deze vragen moedigt hij mensen in de Bijlmer aan om na te denken over hun positie in de samenleving en hun eigen achtergrond. Mellizo onderzoekt deze verkenning van identiteiten verder in (woorden)boeken en atlassen door te zoeken naar woorden die zijn geschreven, of gemarkeerd: door zijn ingrepen creëert hij een nieuwe visuele taal. Zijn nauwgezetheid bij het deconstrueren van deze ‘taalconstructies’ benadrukt deze ‘plek’ die tussen de woorden ligt.
Luis Hernández Mellizo studeerde beeldende kunsten aan de Nationale Universiteit van Colombia in Bogotá en aan de Nationale Universiteit voor de Kunsten in Buenos Aires. Sindsdien heeft hij deelgenomen aan tal van groeps- en individuele exposities in diverse steden in Latijns-Amerika en ook internationaal. Mellizo verdeelt zijn tijd tussen Bogotá en Buenos Aires en is in staat om onafhankelijk en flexibel te werken. Hij is coördinator van La Mancha, een estafetteproject van kunstenaars om tijdelijke interventies te doen in LPEP, een kunsthuis in Buenos Aires. Hij wordt vertegenwoordigd door Galería Nueveochenta, Bogotá.

oetewalerstraat 73 1093 md amsterdam
open donderdag t/m zaterdag van 13.00 - 17.00 uur

[tijdens expositie] en volgens afspraakcontact +31[0]6.51399954 info@burobradwolff.nl